Mostrando entradas con la etiqueta voluntad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta voluntad. Mostrar todas las entradas

5 de diciembre de 2012

Decídete



No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie, porque fundamentalmente tú has hecho tu vida.

Acepta la responsabilidad de edificarte a tí mismo, y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar otra vez, corrigiéndote.

Nuca te quejes del ambiente ó de quienes te rodean, hay quienes en tu mismo ambiente supieron vencer. Las circunstancias son buenas ó malas según la voluntad ó la fortaleza de tu corazón.

Aprende a convertir toda situación difícil en una arma para luchar.

No te quejes de tu pobreza, de tu soledad ó de tu suerte, enfréntate con valor y acepta que de una u otra manera son el resultado de tus actos, y la prueba que has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso, ni se lo cargues a otro, acéptate ahora ó seguiras justificándote como un niño.

Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar, y que ninguno es tan terrible para claudicar.

Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso.

Si tu has sido el ignorante, el irresponsable, tú, únicamente tú, nadie pudo haber sido tú.

No olvides nunca, que la causa de tu presencia es tu pasado, como la causa de tu futuro es tu presente.

Aprende de los fuertes, de los valientes, de los audaces, imita a los enérgicos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones, a quienes vencieron a pesar de todo.

Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo, y tus problemas sin alimento morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande, que es el más grande de los obstáculos.

Mírate en el espejo de ti mismo.

Comienza a ser sincero contigo mismo, reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.

Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que todo puede hacerlo; reconociéndote a tí mismo más libre y más fuerte, dejarás de ser un títere de las circunstancias, porque tú mismo eres tu destino.

Levántate y mira por las mañanas, y respira la luz del amanecer.

Tú eres la parte de la fuerza de la vida.

Ahora despierta, camina, lucha.

Decídete de una vez y triunfarás en la vida.

Pablo Neruda
Leer más...
Bookmark and Share

13 de noviembre de 2012

Cuentos para Pensar ( III)

 La Islita



Existió una vez en un océano a la vuelta de este mundo un gran archipiélago lleno de islas de todos los tamaños. En medio de esta comunidad nació una pequeña islita. Era tan solo una roca que sobresalía unos pocos metros del agua, rodeada por una playita de blanca arena y un pequeño jardín en su interior con tres pequeños arbolitos.  Alrededor de ella se levantaban enormes islas, con sus enormes barrancos, extensas playas y elevadas montañas en su interior.  Otras eran un poco más modestas pero muy superiores a ella.
 A medida que el tiempo pasaba la islita crecía despacio pero constantemente gracias a una enorme fuerza que la empujaba desde sus entrañas. Pero no era nada fácil abrirse un lugar en el archipiélago, algunos islotes posicionaban sus desfiladeros en determinadas posiciones para castigarla con mucho viento. Y esto no era todo, enormes tormentas se desataban en aquel lugar, gigantescas olas cubrían aquel diminuto paraíso amenazándolo en barrerlo del mapa. Pero ella, con su roca bien firme y protectora de sus arbolitos resistió todo tipo de tormentas y hostilidades. Vientos alados muchas veces acudían en su ayuda para desviar las enormes y voraces olas de su camino.
El tiempo pasó y la pequeña isla se transformó en un enorme paraíso isleño, lleno de majestuosos árboles, hermosos jardines, con cristalinos arroyos y grandes montes. Y en su corazón, al lado de un hermoso espejo de agua se elevan tres majestuosos árboles.

Carlos A. Tirado
Leer más...
Bookmark and Share